Salta y Jujuy (III) Minas Julia y La Casualidad, Valle de Marte y mucho más...

DÍA 3: Salta a Tolar Grande, y sus intermedias

Nos embarcamos en una travesía de tres días en 4x4, Tolar Grande era nuestro destino y donde haríamos base, para llegar hay que atravesar quebradas, serranías, un salar y un desierto, pero como dijo Jack: Vayamos por partes.

Salimos muy temprano en la mañana, la jornada seria muy larga, salimos transitando la Ruta Nacional 51 que une la ciudad de Salta con el paso fronterizo de Sico, más allá Antofagasta (Chile). Solo a 35 kilómetros de la capital llegamos a Campo Quijano, su nombre obedece a que esas tierras pertenecían a Pedro Quijano Velasco, por ahí los arrieros transportaban el ganado a Chile, luego donó las que corresponden a la traza del ferrocarril. 
Hasta allí llega el tren de pasajeros, esta traza es el inicio del mítico Ramal C14 del antaño Ferrocarril Central Norte, hoy General Belgrano. 
En el Paseo de Huaytiquina encontramos una vieja locomotora a vapor, en ella bajo un monolito descansan los restos del Ingeniero Richard Fontaine Maury, nacido en Filadelfia, fue el responsable del diseño del tendido ferroviario, una obra monumental por lo agreste, inhóspito e inclemente que es el lugar, el ramal llega hasta Socompa, supo transportar pasajeros, hoy sigue circulando por allí el Belgrano Cargas, que transporta fundamentalmente minerales que por estas vías que continúan por Chile hasta Antofagasta, de allí por el Pacífico al mundo. El Tren de las Nubes que es uno de los trenes más famosos del mundo corre por este ramal ahora acotado desde San Antonio de los Cobres hasta el Viaducto de la Polvorilla.
No es un detalle menor ya que la obra realmente es importantisima, cuesta imaginar las condiciones de trabajo hace un siglo, muchos pueblos nacieron merced al avance del ferrocarril, entre ellos Tolar Grande. La 51 va en muchos tramos acompañando el tendido férreo.

Luego, pronto llegamos a la Quebrada del Toro, hermosa, en partes de 100 metros de ancho alcanzando en algunos tramos como en el Alisal los 600 metros, en su lecho discurre el Río Toro, a ambos lados cerros y mas cerros que confieren al lugar una gran belleza, la vegetación al principio es importante, conforme se avanza por la ruta las alturas son más importantes, el clima va cambiando y la vegetación va disminuyendo.
Como un aperitivo de lo que será el viaducto de la Polvorilla en el primer tramo de la quebrada se nos presenta el Viaducto del Toro, un puente que parece un mecano, no posee barandas, 260 metros de longitud y 23 de alto, dato no menos pues es más largo que el de la Polvorilla, es una parada obligada ya que puede subirse a él y usarlo de mirador pera obtener una mejor vista de la quebrada, después de 100 años esta mole de hierro sigue activo,
Foto: Paseo Haytiquina en Campo Quijano / Viaducto del Toro, los tres pares de rieles son para evitar que ante un descarrilamiento el tren caiga al río, el otro riel serviría de contención  
La quebrada ofrece un marco impresionante, el paisaje va cambiando constantemente, los colores van mutando, también las formas, la diversidad de minerales desgastados de diferente manera por la erosión. Comienza en Campo Quijano y termina en la Puerta de Tastil, recorre unos 90 kilómetros, la ruta va subiendo de manera constante, lo mismo los cerros, con alturas que alcanzan los 4000 metros de altitud hasta el más alto de todos ellos, el Nevado de Chañi de 5896 metros. Las vías de ferrocarril, sus puentes, sus viaductos y sus túneles también se constituyen en parte del paisaje, Un "festival pa´l ojo", a diestra y siniestra se suceden las vistas, la cámara no deja de disparar, no es fácil, entre tantas, seleccionar que fotos publicar. 
Foto: Diferentes vistas de la Quebrada del Toro, con vegetación que al ir subiendo va desapareciendo, diversos colores y formas parecen haber sido esculpidas por diferentes artistas
El ferrocarril un poco más lejos o más cerca sigue junto a la ruta y lo hará hasta San Antonio de los Cobres, el ramal C14 es una historia aparte, por eso quizás redundamos en datos sobre él, la obra faraonica encontró su primer impulso durante el gobierno de Yrigoyen, fue cuando se contrató al ingeniero Maury quien realizó el primer tramo que llegó hasta el Viaducto de la Polvorilla, las obras quedaron detenidas con el golpe de estado.
Los estudios previos recomendaban que el trazado avanzara por la Quebrada de Humahuaca, solo el Ingeniero Cassaffousth alentó la posibilidad de hacerlo por la Quebrada del Toro pero anuncio que por la gran pendiente solo sería posible por medio de cremalleras.
Aquí lo que agiganta la capacidad del Ingeniero Maury quien realizó la obra por la Quebrada del Toro y prescindió de las cremalleras, se valió zig zags y de rulos para poder ganar altura en espacios acotados, ésta es otra historia y muy apasionante, sugerimos buscar más información, es abundante e interesante.

Las estaciones Virrey Toledo, El Alisal, Apiadero 1192, Chorrilllos, Ingeniero Maury, Gobernador Manuel Sola y Puerta de Tastil son las que se encuentran en la Quebrada del Toro. En la vecindad de El Alisal y Chorrillos se encuentran el primer y segundo zig zag respectivamente, en Chorrollos tuvimos la suerte a nuestro paso de encontrarnos con una pequeña formación del Belgrano Cargas maniobrando en uno de ellos, tirada por una locomotora EMD GT22CU; el zig zag funciona de la siguiente manera, el tren avanza por la vía a paso lento, el cambista cuando llega al cambio de vía se baja del tren en marcha y le indica al maquinista cuando la formación completa supero el cambio de vía, momento en que opera el cambio, una vez realizado le hace señas al maquinista que ahora avanza en sentido inverso por la otra vía "paralela", el cambista vuelve a subir a la formación en movimiento, así va repitiendo la operación ganando altura, las siguientes fotografías nos lo muestran. En este sector empezamos a superar los 2000 metros de altitud.
Foto: Una formación del Belgrano cargas maniobrando, puede verse el zig zag, sobre los dos puentes puede observarse un túnel.
Al cabo de recorrer 100 kilómetros desde Salta arribamos a Alfarcito, ya a 2800 metros de altitud, es un Centro Eclesial del Arzobispado de Salta, al Colegio Segundario Albergue de Montaña El Alfarcito acuden 160 alumnos albergados de 25 comunidades de la Quebrada del Toro y de los caseríos desperdigados por los cerros del Valle de Lerma, obra del padre Sigfrido Maximiliano Moroder.
Más conocido como padre Chifri o el padre volador, un cura muy particular que para llegar a los pueblos vecinos solía volar en parapente, trabajo para dar educación evitando que emigren los niños de la zona, fundó 21 escuelas, además creo la Fundación Alfarcito y agrupó a los productores de papa para que su trabajo resultara más rentable, de hecho cada año a mediados de Julio alberga la Fiesta y Feria de la Papa Andina donde los productores pueden mostrar sus productos.
Realizó el Colectivo de los Sueños, después de realizar colectas de juguetes y ropa, con el colectivo de salía a otros pueblos a llevar el producto de las colectas.
En 2004 Chifri sufrió un accidente en parapente que lo dejó con movilidad reducida en sillas de ruedas, en 2010 fue elegido en una votación por internet organizada por canal 13 como Abanderado de la Argentina Solidaria, un año después falleció de un paro cardíaco.Sus restos descansan ahí mismo en El Alfarcito, en la Parroquia Santa Rita de Rosario de Lerma.
Foto: El colectivo de los sueños, el colegio Secundario Albergue de Montaña y la vista desde El Alfarcito

Foto: Parroquia Santa Rosa de Rosario de Lerma en la segunda foto puede observarse una cocina solar, en realidad utilizadas en pueblos de la Puna a más altura.
Solo 5 kilómetros después y a 3200 m.s.n.m. nos encontramos con Tastil, ciudadela de los Tastiles, pueblo aborigen pre-incaico que justamente sucumbió ante los incas, hay dos versiones, una dice que los llevaron a trabajar a tierras más fértiles y productivas y otra que los utilizaron en la mano de obra para la construcción del Qhapac Ñan, la red vial del Tihuantinsuyo, conocido comúnmente como "Camino del Inca" que pasa por las ruinas de Tastil.
Las ruinas fueron reconstruidas parcialmente en 1967 con intervención de la Universidad de La Plata, además de las comodidades habitacionales contaba con plazas, cementerios, corrales de ganado camelido, molinos de quinoa y maíz y calles que los comunicaban.En su máximo apogeo la ciudadela albergaba a unos 3000 habitantes, fue la cuidad precolombina más grande de Argentina.

Cuando el pueblo recibió una ímagen de Santa Rosa, manejo habitual de la iglesia para tratar de captar el favor de las comunidades aborígenes, el pueblo adoptó su nombre actual, Santa Rosa de Tastil. No obstante siguen sus viejas costumbres venerando a la Madre Tierra, la Pachamama agradeciéndole los productos que le entrega cada temporada. Cada 30 de Agosto vive la fiesta patronal, y un día después, cada 31 de Agosto en Tastil se realiza la tradicional danza del suri, se realiza en todos los andes desde Perú a Argentina, participan solo hombres que adornan todo su cuerpo con plumas de suri, danzan representando a las aves escapando de la caza de los españoles, estallan bombas de estruendo emulando las detonaciones de los mosquetes y los danzantes se tiran al suelo como si fuesen las aves asustadas. Uno de los puntos más llamativos de la fiesta es cuando entre dos personas toman cada uno una pata del cuarto trasero de una chivo u oveja y tiran de ellos hasta descuartizarlo, el que logra quedarse con el trozo más grande será el que tendrá un año más abundante y prospero. Los promesantes con esta danza esperan recibir agua que nutra sus cultivos como favor de los dioses. 

Estas ruinas forman parte del Camino del Inca, es uno de los seis sitios culturales materiales declarados  Patrimonio de la Humanidad por la Unesco. Poseen un museo muy interesante que nos permiten interpretar las vivencias de los tastiles.
Foto: Las ruinas de Tastil, pre-incaicas, fue la ciudad precolombina más grande del país, forman parte del Camino del Inca, fueron parcialmente reconstruidas en 1967.. 
Ya abandonada la Quebrada del Toro y ahora transitando la Quebrada del Incahuasi, precisamente en Las Cuevas, para abrirse paso entre los cerros la ruta gira a la izquierda con rumbo sudoeste, hasta ahí siempre fue noroeste, de golpe adelante aparece majestuoso el Nevado de Acay, será un fiel compañero de viaje, con sus 5750 metros de altitud será visible durante largos kilómetros de recorrido.  Tiene varias cumbres, la más alta denominada Abra de Acay Grande, extendiendose hacia el sudoeste con otras cumbres menores llamadas Acay Chico de unos 5350 metros de altitud. El Acay mantiene viva la cultura de los pueblos originarios, forma parte del Camino del Inca y en su cima se encuentra una plataforma ceremonial originaria de esa cultura, también se encuentran apachetas.

Un par de curvas más nos depositan en el Abra Blanca, muchos lo indican como el punto más alto de la ruta 51, en realidad el más alto en el tramo más transitado de la ruta hasta San Antonio de los Cobres, luego superaremos los 4080 m.s.n.m. de este abra. Un 1° se Diciembre de 1915 una delegación encabezada por el entonces gobernador provincial automóvil Bromberg & Cía al unir Salta con San Antonio de los Cobres al pasar por este abra alcanzó el récord mundial de altitud vial, un cartel homenajea aquella epopeya, imaginemos el estado de la ruta en 1915, seguramente una huella en el camino completamente irregular sin mantenimiento vial y en un automóvil de ese tiempo, un mecánico acompañaba la delegación. (una nota al margen, Bromberg & Cia. no fabricaba automóviles, era una empresa alemana con sede en Hamburgo, tenía sede en Buenos Aires y se dedicaba a importar diferentes materiales desde Alemania, se sabe que fabricaba entre otras cosas máquinas agrícolas, tranvías, locomotoras a vapor y vagones pero no se pudo encontrar información sobre automóviles de esa marca, lo que nos hace especular que quizás se trataba de un vehículo a vapor, Por esa época Argentina ya fabricaba algunos automóviles y con un parque de más de 8000 unidades era uno de los 10 países con mayor cantidad en el mundo, más que España por ejemplo).
Abra Blanca es otro sitio que obliga a hacer un alto en el camino, hacer las fotos de rigor y disfrutar la vista, a partir de acá la ruta empieza a descender, estamos ingresando en la puna, el paisaje a partir de este sitio cambia drasticamente y también el clima.
Foto: Vista del Nevado de Acay distante a unos 40 Km. Cartel de Homenaje al récord de altura vial y el cartel que nos indica el punto más alto de éste tramo de la Ruta 51
Nos queda el último tramo que transitaremos por la 51, solo se observa vegetación achaparrada en las partes bajas, los cerros lucen desnudos mostrando su hermosura, las manadas de vicuñas comienzan a mostrarse, aquí se unen la ruta 51 con la mítica 40, serán una sola por 20 kilómetros donde vuelven a separarse.
Solo restan 30 kilómetros para llegar a San Antonio de los Cobres, el paisaje es mucho más árido síntoma inequívoco de que nos adentramos en la puna, hacemos una parada técnica para usar los sanitarios, comprar agua para el resto del día y reponer energías con un reparador almuerzo regional, sopa de maíz y estofado de llama. Hasta aquí recorrimos solo 164 kilómetros desde Salta y nos encontramos a 3775 m.s.n.m., San Antonio de los Cobres a sabido ser la capital del Territorio Nacional de Los Andes, cuando éste fue disuelto en 1943 paso a la jurisdicción de la provincia de Salta, ahora es un departamento de la provincia, este departamento posee alrededor de 5000 habitantes de los cuales el 90% esta radicado en S.A. de los C., ésto nos indica dos cosas, la importancia de esta localidad en la zona y lo deshabitado que se encuentra el resto del departamento.
S.A. de los C. recibe muchisimo turismo por ser la Estación desde donde sale el famoso Tren de las Nubes, siendo este uno de sus principales ingresos aunque también posee minería, agricultura con sembradíos de quínoa y papa y ganadería que se sustenta fundamentalmente con la cría de camelidos también ovinos y caprinos. Es sede de la Fiesta Nacional de la Pachamama cada 1° de agosto donde se realizan procesiones en veneración y agradecimiento a la Madre Tierra.
Solo llevamos medio día de travesía, hemos recorrido lugares de ensueño y lo mejor esta por venir, muy pocos viajeros se aventuran más allá de San Antonio de los Cobres.
Foto: Las vistas van cambiando conforme a como nos introducimos en la puna, manadas de vicuñas la recorren diariamente. Vista de San Antonio de los Cobres 
Seis kilómetros más adelante la ruta se bifurca, a la derecha la ruta 40 hacia el Viaducto de la Polvorilla, nosotros tomamos la izquierda, seguimos por la 51, ahora de ripio, y una vez más nos empezamos la remontada entre los cerros ganando altura. Otros 10 kilómetros y la ruta comienza a serpentear, curvas y mas curvas para ganar altura que nos depositan en el Abra de Alto Chorrillos, el punto más alto que alcanza la ruta 51. ¡4560 metros de altitud!
En un abrevadero una pareja de patos crestón (Anas specularioudes) y sus crías se refrescan y descansan.
Ahora se empieza un suave descenso, la ruta empieza a coquetear con el Río Tocomar, lo cruza para uno y otros lado repetidas veces ingresando a la provincia de Jujuy y retornando a Salta sucesivas veces. 30 kilómetros después del abra llegamos a Olacapato, un pueblito de casas de adobe de apenas poco más de 500 habitantes, aunque muchos de ellos desperdigados entre los cerros, con 4090 metros es el pueblo más alto del país, su escuela como muchas de la puna por la rigurosidad de sus inviernos el ciclo lectivo es de agosto a junio.
Un  dato llamativo, el pueblo depende administrativamente de la gobernación de Salta pero como se encuentra del otro lado del río el Instituto Geográfico Nacional en su cartografía lo incluye dentro de la provincia de Jujuy, ésta mantiene abierto su reclamo sobre este territorio.
Foto: La serpenteante subida de la ruta 51 hasta el Abra de Alto Chorrillos, su altura máxima de la Ruta 51, un cartel indica el lugar.  En un abrevadero junto a la ruta una familia de patos crestones  
Otros 5 kilómetros, ahora si en territorio jujeño encontramos lo que parece una gran laguna, en realidad se trata del Parque Solar Cauchari, la planta de energía solar fotovoltaica, a 4000 metros con casi un millón de paneles solares su superficie es de 800 hectáreas, realizada con el aporte de capitales extranjeros de Powerchina provee de 300 megavatios a la red nacional y se espera ampliar las instalaciones para generar 200 Mv. más. En su construcción pareticiparon poco más de 1000 obreros de las comunidades vecinas y ahora su funcionamiento es mantenido por 20 operarios. La Estación transformadora se haya junto a la ruta y sus torres para el traslado de la energía rompen con lo natural del paisaje 
Foto: Casi un millón de paneles solares a la distancia parecen una gran laguna. Dos vistas de la Estación Transformadora de energía
Solo 5 kilómetros después una vez más en la provincia de Salta dejamos la ruta 51 y tomamos la provincial 27, comienza a bajar de forma tranquila penetrando más y más en la puna, ingresamos en una gran planicie, los vientos secan el lugar, se nos presenta una gran extensión de terreno completamente cubierto de tundra altoandina, en ella los suris encuentran alimento.
La ruta transcurre de forma casi recta, recorridos unos 20 kilómetros se encuentra Laguna Seca, una vieja estación del Ramal C14, a solo 5 kilómetros hacia el oeste está el Salar de Rincón, al este, majestuoso el Volcán Quehuar, alcanza los 6130 metros de altitud, cubierto de nieve gran parte del año posee en el interior de su cráter un glaciar, es una montaña sagrada, es una de las pocas en las que se encontraron vestigios de sacrificio humano.
En 1999 cerca de la cima del volcán se encontró congelada en un bloque de hielo, como la expedición no contaba con medios para transportar la momia la dejó para recuperarla en una próxima, cuando esta tuvo lugar por una detonación de dinamita de buscadores de tesoros fue destruida, sus partes estaban diseminadas, se la conoce como momia del Quehuar o la doncella del Quehuar.
En la ladera sur cerca de la cima se encontraron dos estructuras ceremoniales incas, los sacrificios no eran tan frecuentes pero sucedían como parte del Qhapac Hucha, una ceremonia anual en honor a Viracocha. En los andes los pueblos profesan una gran devoción católica pero siguen venerando a sus dioses ancestrales como la Pachamama, algunos lugareños sostienen que estos ritos siguen realizándose.
Caso inmediatamente está el salar de Aguas Blancas, intrascendente en comparación a lo que vendrá. Al cabo de recorrer 40 kilómetros desde Cauchari arribamos a Pozuelos, un pequeño pueblo a 3666 metros de altitud junto a una estación ferroviaria casi abandonada, en algún momento esta fue la última estación del ramal lo que le daba una real importancia, ya que hasta allí llegaban los minerales extraídos para luego llegar a la capital por medio del tren.
Foto: Una gran planicie a 3666 m.s.n.m. cubierta de tundra andina donde los suris se alimentan, la provincial 27 cruza Pocitos en una gran recta, al fondo destaca el Sagrado Macon
Ahora por delante una gran recta perfecta más larga que la recta de Tin Tin, ésta se zambulle dentro del Salar de Pocitos y lo cruza en diagonal. Éste salar mide 60 kilómetros de largo y 6 de ancho, totaliza 300 Km2 de superficie, es el quinto salar más grande del mundo y el undécimo en el mundo.
La ruta se abre camino por el salar, el blanco es abrumador, nada sobrevive aquí, no hay vegetación ni animales, ya no bajaremos de la cota de 3500 metros, el clima es duro, llueve muy poco, la latitud térmica es muy grande, el viento por la tarde arrecia, no es casual que todo se mantenga casi virgen y muy poca gente viva en esta región, todo esto también hace que el paisaje se mantenga natural y tal cual como lucia hace miles de años. Llegar a estos lugares inhóspitos no es fácil, vivir es mucho más difícil, por eso muy pocos viajeros llegan hasta aquí pero la aventura y las vistas justifican el esfuerzo.      
Foto: El Salar de Pocitos es el quinto más grande de Argentina y undécimo en el mundo en su interior se cruzan la ruta 27 con las cias del ferrocarril del ramal C14
Luego de atravesar el salar la 27 ingresa en un paisaje no menos agreste, pero ahora los rojos lo dominan, pequeños cerritos de material arcilloso fácilmente moldeable para el viento que le confiere formas delicadas y redondeadas. El oxido de hierro le confiere un rojo interminable a todo lo que esta a la vista, solo interrumpido por algunos sedimentos blancos de sal que vuelan transportados por el viento.
Si algún lugar en la tierra se parece a Marte a todas luces éste es el lugar, la intensidad de los rojos es increíble, las formas, las dimensiones, hasta la escacez de oxígeno por la altura, todo nos transporta al planeta rojo, no existe manera de poner en palabras la magnificencia del paisaje, las imágenes pueden parecer hermosas pero no le hacen justicia.   
Foto: La transición entre el Salar hasta llegar a los intensos rojos es muy violenta, aún antes de asimilar la belleza del salar se nos presenta este abrumador paisaje marciano  
En dirección al oeste nos acompaña la Sierra de Macón, debemos rodearla para llegar a Tolar Grande que se encuentra del otro lado de ellas. El Macon con sus 5611 metros de altura destaca en esta serranía, se la considera sagrado, su cima es coronada por una apacheta que fue iniciada hace 600 años por los incas, allí tenían un lugar de oración. En medio de este inmenso desierto Tolar Grande sobrevive gracias al agua que se obtiene del Macon y baja entubada llevando vida al pueblo.
En noviembre, que es la mejor época porque paso el frío del invierno y aún no es temporada de lluvias, si bien rara vez llueve en la zona, las tormentas pasan sin precipitaciones pluviales pero si descargando rayos en las alturas  los habitantes del pueblo y algunos viajeros que se suman, peregrinan hasta el Macon, luego de pedirle permiso a la Pachamama ascienden al sitio sagrado, allí se le ofrecen hojas de coca, alcohol, piedras y oraciones encomendándose a la protección de la Pachamama y en agradecimiento por proveerlos de agua. Es una jornada que demanda 12 horas.
La cima ofrece una vista 3D que permite observar a los salares de Pocitos y Arizaro, y también importantes cumbres como el Quehuar y el Aracar y en la frontera chilena el Llullaillaco y el Socompa entre otros.
En su ladera la gobernación instalará un observatorio astronómico ya que el cielo es despejado el 93% de los días del año y la lejanía de grandes urbes hace que carezca de contaminación lumínica.
La ruta se bifurca, un cartel indica que el transporte pesado, habitual de las minas, debe tomar el más largo a la izquierda, mientras los livianos lo hacen por la derecha a través del tramo llamado: "Las Siete Curvas", una sucesión de curvas cerradas imposibles de transitar por vehículos largos en medio de lomadas y más lomadas, debe transitarse con suma precaución para evitar chocar, las curvas entre los montículos imposibilita la visión y las camionetas de las mineras transitan despreocupadamente a gran velocidad, es posible encontrarse de golpe de frente con una de ellas.
El paisaje sigue siendo monocromático, solo el cautivante rojo que no aburre ni deja de sorprender.
Foto: El tramo "Las Siete Curvas" de la Provincial 27 nos sumergen dentro del paisaje monocromático rojo, solo una camioneta de las mineras rompe la paz del lugar 
Después de "Las Siete Curvas" nos aguardaba el "Desierto del Diablo", una larga recta lo atraviesa, definitivamente este es un viaje interplanetario, estamos en Marte, las fotografías que nos ha enviado el rover marciano Perseverance son casi idénticas.
Ni un solo indicio de vida hasta donde alcanza la vista, ni vegetación, ni animales, la nada misma, el lugar más inhóspito de la puna, uno de los más bellos y prácticamente nada ni nadie para admirarlo.
Fundamentalmente los vehículos que se observan en general son de los proyectos mineros, algunos en producción explotando más que nada Litio, Azufre y Oro, muchos otros realizando estudios de suelo, todos de capitales extranjeros. Muy pocos viajeros aventureros recorren estas rutas únicas.   
Foto: El Desierto del Diablo, de una hermosura inenarrable, uno de los lugares más inhóspitos de la puna, uno de los lugares que recibe menos lluvias en el país y el mundo 
Quedan los últimos kilómetros antes de llegar a Tolar Grande, 
ya superada la gran planicie del Desierto del Diablo cruzamos las Sierras de Macón, posee alturas más altas que las que si venían observando, sus componentes son rocosos, más duros, la erosión lo deja claro, el paisaje es más ondulado aunque igualmente con rojos predominantes.
Ante nuestros ojos un nuevo salar que nos regala una vista magnifica, luce más blanco que otros vecinos, es el de Tolar Grande que anuncia que estamos próximos a llegar al pueblo homónimo. 
Foto: Después de dejar atrás las Sierras de Macón aparece el Salar de Tolar Grande, no tan grande, pero muy blanco y también bellisimo
Con la caída del sol llegamos a Tolar Grande, el primero de los tres días de esta travesía 4x4 fue alucinante, una sucesión permanente de paisajes, todos diferentes, cada uno con su encanto y su historia.
El sol se esconde junto al Aracar, un volcán de 6095 metros que se destaca imponente en el horizonte, ésta a 50 kilómetros de Tolar Grande y a solo siete y medio de la frontera con Chile, su cráter de 1500 metros de diámetro aloja una laguna que se congela en temporada invernal, se creía extinto pero en 1993 tuvo actividad cuando se elevaron se él columnas de cenizas.
La jornada fue muy larga e intensa, recorrimos 380 kilómetros, no alcanzamos a procesar todo lo que vivimos, el viento por la tarde siempre es intenso y frío, cuando el sol se esconde la temperatura baja rápidamente, el viaje lo realizamos a mediados de Marzo y por la madrugada la temperatura fue de un grado bajo cero, asó que luego daremos más tiempo a Tolar Grande  
Foto: El sol pone broche de oro a un día fabuloso al se ocultarse junto al volcán Aracar en el horizonte de Tolar Grande, 
Odómetro:
Día 3 parcial de 380 kilómetros recorridos en la jornada.
Totalizan 2150 kilómetros recorridos en este circuito.

Apuntes de viaje:

Esta travesía se realiza en 4x4, normalmente no la ofrecen las agencias de excursiones, se debe contactar a guías que ofrecen este servicio o ir en vehículo propio; si se opta por la primera opción lo mejor es contratarla con antelación, en los grupos en las redes se los puede contactar. La travesía tuvo un costo de 320 dolares oficiales, eso compartiendo con otros viajeros, sino habría que pagar la totalidad del costo del vehículo. En este caso el precio no incluyó alojamiento ni comida, el alojamiento en casa de familia con baño privado y desayuno nos costó 14 dolares oficiales; el refugio municipal es un hostel muy cómodo y muy bien montado, cocina completa y baños compartidos lo mismo que la habitación de 20 cuchetas, el costo es de solo 5 dolares, para reservarlo hay que contactarse con la Municipalidad de Tolar Grande, tiene facebook. Para los que les interesa un lugar más cómodo la Hostería Casa Andina es una excelente propuesta.
En un viaje anterior fuimos con transporte público, un micro municipal que subía los martes y volvía los viernes, con la pandemia dejó de funcionar y el municipio ésta procurando recuperar el servicio.
En Tolar Grande además de recorrer el pueblo y las instalaciones del ferrocarril se puede subir a un cerro mirador y al cerro de la cruz, también realizar caminatas preferentemente por algún camino o por la vía férrea para evitar perderse ya que el pueblo pronto deja de verse salvo que se elija caminar por la planicie del salar 

Comentarios

  1. Espectacular, buenísima información 👍👏👏👏👏

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  2. Me parece una excelente y amplia reseña de esta región tan extensa y fantástica.
    Muy detallada la información. Nos ubica geográficamente en el lugar, como también algunas reseñas históricas.
    Para aquellos que disfrutan de las arquitecturas que ofrecen los paisajes naturales es un oasis para los sentidos y el alma.

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